martes, 15 de febrero de 2011

Meditar es ir al Centro

Meditar es ir al Centro





En la práctica de la meditación soltar es imprescindible, fundamental. Soltarlo todo, desprenderse de todo, morir una y otra vez en el cojín. Dejar de aferrar, relajarse y crear espacio, sin esfuerzo. En una actitud alerta y a la vez relajada, soltando pero manteniéndose firme y despierto se conecta con el vacío, con el centro o tesoro interior, accediendo a la intimidad con uno mismo. Sin detenerse en nada, sin estancarse, únicamente sentarse y dejar pasar.


Cuando empezamos a practicar la meditación por primera vez parece que la actividad mental se haya incrementado, pero en realidad lo que sucede es que hay más conciencia de los pensamientos. Hay que dejar que las oleadas de pensamientos y sentimientos surjan y se desvanezcan, no seguir tras ellos sino permitir que vengan y se vayan. La mente es como un jarro lleno de agua fangosa que no hemos de remover sino dejar que el lodo repose y se vaya al fondo, de manera que arriba quede el agua clara.


Abandonamos las expectativas egoicas y centramos la atención en la postura y la respiración, así la conciencia se libera de la tiranía de los pensamientos y obsesiones y empiezan a abrirse espacios vacíos de pensamientos. Se trata de crear una discontinuidad o brecha en la corriente mental, de prolongar el espacio entre dos pensamientos.


De un continuó mental: ……………………………………………………………………………………………………………….
Pasamos a otro que es:
……… ……… ……… …….. …….. ……….. …….. ……… …… ……


Ha de ampliarse el espacio entre pensamientos sin aferrarse a las sensaciones agradables ni rechazar las desagradables; sin tratar de quedarse en ningún sitio, experimentando el estar presente hasta que no hay un yo ni un tú, ni dentro ni fuera. Generalmente nos aferramos a lo conocido y agradable y rechazamos lo nuevo o desagradable. Sin embargo, en ambos casos hay que observar, hacerlo consciente y dejarlo marchar. Ver, identificar, soltar y dejar ir. Intentar asirse a un pensamiento o sentimiento es como «nubes que pasan en el cielo».


Dirigimos la luz de la atención hacia el interior para iluminar nuestra esencia. Simplemente estar, simplemente sentarse. Dejamos de luchar con nosotros mismos y nos relajamos en lo que es, reconociendo, aceptando y dejando pasar pensamientos, sentimientos y sensaciones.


Como se dice en uno de los libros más antiguos zen, el sutra del Shin jin mei:


La vía no es fácil ni difícil,
basta con no elegir ni rechazar.
Cuando no se elige ni se rechaza,
la verdad aparece delante de nosotros.


Una y otra vez, aún en el aburrimiento, la irritación o el dolor, hay que ver lo que surge y dejarlo ir. Al ver lo que aparece respiración a respiración tomamos conciencia del funcionamiento de la mente, aprendemos a ver qué surge momento a momento, lo que representa un poderoso entrenamiento para la vida cotidiana. Ejercitamos una mirada interior ecuánime, que no se queda fijada a hechos ni emociones, que no se aferra a tener razón o estar equivocada; una mente libre, exenta de juicios y opiniones.


Meditamos para ver qué sucede en nuestra mente, observamos los pensamientos dejándolos pasar, sin aferrarnos, volviendo una y otra vez a la postura, a la respiración, al hara.


Respecto al tiempo que dedicamos a la práctica de la meditación, se puede empezar por veinte minutos para llegar a media hora o cuarenta minutos, preferiblemente por la mañana y por la noche. Al acabar, nos levantamos despacio, sin brusquedades, para llevar esa atención a lo cotidiano.


Meditamos para abrirnos al aquí y ahora, para estar más despiertos en nuestra vida. Buda significa «el despierto» y meditar es practicar el arte de despertar. En realidad, el sentido de la meditación es llevar ese estado a nuestra vida cotidiana, prolongar el estar plenamente despiertos y presentes en todos y cada uno de nuestros actos. Otorgar esa amplitud, serenidad y silencio a todos los momentos y ámbitos de nuestra vida, bien enraizados en el aquí y ahora.


Vivimos en la ignorancia de lo que somos realmente, como sonámbulos, dormidos en ensoñaciones sobre el pasado y el futuro, preocupados, insatisfechos y temerosos. Despertar es darse cuenta del mundo esencial, entrar en el instante en la vida cotidiana, instalarse en el ahora.


En algún momento hay que elegir, seleccionar un camino y un maestro de entre las diferentes posibilidades y seguir con determinación aunque surjan dudas. El via
je espiritual exige la apertura del corazón, requiere perseverancia y un verdadero compromiso, paciencia, humildad y coraje. Supone encontrar la senda espiritual que más inspire, y hacerse la pregunta que se le proponía a Castaneda en Las enseñanzas de Don Juan: «¿Tiene corazón este camino? Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve.
Por Ascensión Belart

Hooponopono

http://www.youtube.com/watch?v=1_t_mygR7gI&feature=related

SANAR RELACIONES DE PAREJA CON HO OPONOPONO

http://www.youtube.com/watch?v=HneRr2ZwKfM&feature=player_embedded

sábado, 5 de febrero de 2011

H'oponopono


¿A dónde van las 4 palabras que curan?


Hace algunos años cuando leí a Caroline Myss en Anatomía del espíritu, me di cuenta de que no conocía totalmente mi cuerpo, de que ignoraba totalmente la forma en la cual lleva todos sus procesos y que por lo mismo estaba muy lejos de conocer hasta qué punto cuenta cada palabra pensada, sentida o pronunciada; ignoraba a qué grado se puede crear o destruir con cada proceso de la mente o con el sentido que se le dé a las experiencias vividas.
Caroline ejerce la medicina intuitiva, o sea que posee la facultad de leer un cuerpo humano y percibir las razones por las cuales alguna de sus partes puede llegar a tener problemas o las causas por las cuales ha enfermado. El hecho de haber descubierto su talento la llevó a analizar profundamente al espíritu, a la conciencia que habita al cuerpo humano para finalmente demostrar que cada órgano está asociado a centros energéticos vitales (chakras) cuyo funcionamiento depende del grado de sinceridad, honor, poder interior y amor propio que podamos sentir.
Actualmente hay muchas personas que nacen con esta facultad o que la desarrollan por medio de diversas prácticas y para ellas es cotidiano observar a alguien o leer su nombre y permitir que la información más importante (sobre esa persona) sea “descargada” o baje a través de la mente clarividente en forma de imágenes, sensaciones o percepciones diversas para brindarle ayuda de manera exacta, tal como puede hacerlo un aparato de rayos x. Por eso una persona con este don puede recibir información (por ejemplo) de cómo le hablaste a tu cuerpo cuando te estabas mirando en el espejo hace un par de días o hace un par de meses o quizás un par de años; ella puede “sentir” cada palabra con exactitud; todo depende de la intensidad con la cual eso que dijiste haya entrado en tu sistema y a qué nivel haya perdurado en tu recuerdo.
La cuestión es: Todo lo que piensas, sientes, pronuncias o gritas adquiere un valor, un tono o un dato que se mezcla en el mar de energía que eres, viaja a través de tus órganos, se filtra en tu red de canales o meridianos y crea un sentimiento, una emoción o una forma que los obstruye o los libera. Esta información se codifica y ocupa un lugar, flota o se plasma para generar una respuesta, o sea que tanto lo que dices como lo que no dices tiene un valor, un punto de partida y un punto de llegada. Sin embargo lo más complejo de todo, es el hecho de que toda tu estructura física y energética está diseñada para contener al infinito y es por eso que  cada palabra amorosa hacia ti, se expande a través de tu Ser o de tu conciencia para penetrar los demás seres o conciencias que están dentro de ti, en tus pensamientos, en tu imaginación, en tu mundo sensorial.
Por esa razón, lo que sea que estés pensando o sintiendo en este momento es una creación porque en un mundo hecho de ideas, tanto los sonidos como las vocales, las letras, las palabras, las frases, las oraciones y expresiones generan emociones, sentimientos o sensaciones como por ejemplo: “Siento mucho frío” o “Estoy enojada” o “Estoy agradecida”. Y alguien que pueda leer el cuerpo humano detectará lo que estás pensando, recibirá lo que estás enviando y descubrirá dentro de sí, el porqué de lo que sientes.
El poder de leer un cuerpo humano es algo de una naturaleza totalmente cuántica y holográfica porque te da a entender que todo lo que consideras íntimo, privado y tuyo está al alcance de cualquier mirada intuitiva, y que es información disponible para la persona clarividente. Esta es otra de las razones por las cuales tú eres el Uno, y de ahí también se desprende la frase: “Todos somos Uno”. Si esto no fuera cierto ¿Cómo puede tu mundo interior ser “descargado” a través de otra mente humana?
Lamentablemente esta es una facultad que la raza humana ha perdido, pero estamos en vía de recuperarla, de hecho lo hacemos posible cuando textos como este salen desde tu corazón para tomar forma en la conciencia mía. Así mismo estamos recuperando el poder interior que nace del amor propio por medio de las 4 palabras que curan, hasta que llegue el momento en el que los humanos seamos totalmente sinceros, totalmente honestos individual y colectivamente, porque podremos mostrarnos tal cual somos, con total transparencia y libertad.
Quizás después de leer todo esto puedas comprender que pronunciar un simple y sencillo “Lo siento” puede devolverte aquella perdida sensación de unidad que viaja por tu piel, que es el órgano más grande que posees y que de esta manera te hace más sensible ante las vivencias de las demás personas, te hace más desapegada de los resultados y te convierte en Unidad.
Ahora tal vez percibas que la palabra “Perdóname” y su sonido hacen eco en órganos tan importantes como tu páncreas o tu colon y que si poseyeras la facultad de leer tu propio cuerpo entonces podrías ver escaleras apoyadas en tu hígado y pequeñas células subiendo los peldaños para poder trasladar baldes repletos de nutrientes. Y entonces te sería más sencillo perdonarte por no ser lo suficientemente algo, o por no ser la persona que todos esperan, por haber fallado o por no haber hecho lo que pensaste siempre que era correcto. Quizás podrías perdonarte para que la vida fuera más fácil para tus hijos o para aquellas personas que amas.
Y si sólo dices “Gracias” ya estás entrando en contacto con tu corazón y estás permitiendo que tanto venas como arterias trabajen sin tantos obstáculos en su camino y en ese acto desprendido es posible que sientas que tu sangre se convierte en luz, que tu hipertensión o tus malestares cardíacos son tus aliados y no tus enemigos. Que aquello que más te entristece es un regalo que la vida te dio para mejorar y que sólo sientes gratitud por estar aquí ahora, con vida.
Si pudieras leer tu cuerpo y observar el recorrido que hace la gratitud en ti, entonces jamás dejarías de decirte a ti misma: “Gracias”. La gratitud recarga tu cuerpo de energía, te ahorra horas y horas de sueño, de letargo, de pereza, de auto crítica; también te conecta con la Fuente y sobre todo te saca de cualquier situación en la que sientas que no hay salida. Si confiaras en ti lo suficiente, es probable que ahora pudieras ver centenares o miles de células de tu color favorito con palas y máquinas resanando las grandes avenidas, los carriles de tu red energética de meridianos. La gratitud transmuta las guerras de tu mente en amor por ti o sea amor por la humanidad.
Algunas personas me dicen: “Vivi yo no siento que me amo, entonces ¿Cómo puedo pronunciar esta palabra?” Y la verdad es que no importa, hay tan poco amor propio en el individuo promedio, que al principio esto de pronunciar un “Te amo” puede parecer loco, descabellado, absurdo y después llegan las dudas, las preguntas y las negaciones: “Pero yo no me amo”.Entonces algunas personas se detienen y otras pese a sus pensamientos compulsivos continúan. Si este es tu caso no dejes que esta duda te afecte porque el sonido cuenta, la frase trae su propia vibración y siempre llega al lugar que tu cuerpo le ha destinado para curarlo. “Te amo” es el sonido más sanador del Universo y si llegó a ti entonces no lo dejes ir. Esta frase se pronuncia constantemente con total desapego y si se puede con aprecio, con un bello sentimiento, mucho mejor.
Esta frase cubre tu cuerpo y viaja a través de tus pulmones desatascando tu respiración. Recorre tus riñones transmutando los miedos y quizás sientas que millones de células sonrientes le dan vitaminas a las células tristes de tu sistema inmune, o que algunas otras que  nacieron con el arte de la jardinería siembran césped suave, fresco y verde alrededor de las zonas más áridas de tu cuerpo, entonces quizás sientas que por primera vez estás viviendo y que por lo mismo es la primera vez que te estás alimentando.
Las palabras que duelen, las frases de odio y los pensamientos no observados tienen un efecto contrario, generalmente destruyen, lastiman, duelen, atrapan, coartan, debilitan, golpean y empequeñecen al Ser. No eres culpable por pronunciarlas, tan sólo eres responsable de sentirlas. Entonces ponte a trabajar contigo, a amarte desde ya, tal como te he dicho hoy aquí.
Me extendí en este artículo porque no me fue posible detenerme, las manos sólo escribían y todo llegaba fácilmente para ti. Es un placer conectar con tu alma de esta manera. Gracias por leerme.
Lo siento, perdóname, te amo, gracias.
© Todos los derechos reservados. Vivi Cervera 2011.     
                    

           
 
           

jueves, 3 de febrero de 2011

Ejercicios para Despertar a la Conciencia

Ejercicios para Despertar a la Conciencia 

Eckhart Tolle.



“Debemos ser el cambio que deseamos ver en el mundo. ” – Gandhi
Todas las prácticas siguientes son hechas para que las realices tu solo, o pueden ser leídas en voz alta con un amigo o en un grupo.

Capítulo 1. Libérese de su mente
Esté presente en actividades diarias.

La mejor manera de asimilar las enseñanzas de una tierra nueva está a través de la lectura, contemplando y digiriendo lentamente los conceptos que hay en el libro. Usted puede también tomar cualquier actividad rutinaria que haces normalmente y darle su atención.
Elija una o dos actividades que usted hace rutinariamente y traiga su atención a ellas. Aquí están tres ejemplos.

* Cada vez que usted suba o baje las escaleras en su casa o en el lugar del trabajo, ponga toda su atención a cada paso que da, a cada movimiento de su cuerpo e incluso en su respiración. Esté totalmente presente.

* Cuando usted se lave las manos, preste la atención a todas las sensaciones y percepciones que son asociadas con la actividad: el sonido y la sensación del agua, el movimiento de sus manos, el olor del jabón y así sucesivamente.

* Cuando entre a su auto, después de que usted cierre la puerta, deténgase brevemente por algunos segundos y observe el flujo de su respiración. Manténgase despierto sintiendo silencio y el poder de la sensación de la presencia.

Capítulo 2. Escuche la voz en su cabeza
Detecte la voz que hay en su cabeza.

Algunas veces al día, escuche cuidadosamente la voz que hay en su cabeza, observe como esta continuamente hablando por si sola. A continuación, reflexione sobre las siguientes preguntas. No intente necesariamente contestarlas

* ¿Soy los pensamientos que están pasando a través de mi cabeza?
* ¿O, soy el único que está enterado de esos pensamientos que están pasando a través de mi cabeza?

Preste la atención a la brecha de silencio que hay entre cada pensamiento, cuando un pensamiento termina y cuando otro inicia. Cuando hace esto, esta creando una brecha donde no esta presente la mente y esta altamente alerta y conciente. Cuando ocurren estas brechas, usted no se esta identificando con su mente y siente una cierta calma y paz dentro de usted. Ésta es la esencia de la meditación y el importante paso que hace en su viaje hacia su despertar espiritual.

Capítulo 3. Ejercicios para ayudarle a crecer en presencia.
Concéntrese en el aquí y en el ahora.

¿Está usted tan ocupado por conseguir su futuro que el presente se reduce a un medio solo para llegar ahí? Hay cosas simples que usted puede hacer para traer su atención aquí y ahora. Usted puede medir su éxito en esta práctica por el grado de paz que usted siente dentro.

• Sea paciente. No es fácil al principio estar allí como la presencia que atestigua, especialmente cuando el ego está en modo de supervivencia, pero una vez que usted ha tenido probado el estar presente, usted crece la energía de su presencia, y el ego se disuelve cada vez que este presente.

• Manténgase consciente de su respiración. Sienta como entra y sale el aire en sus fosas nasales. Sienta dentro de usted ese campo energía. Todo lo que usted puede tener en su vida, viene de la imaginación y de las proyecciones que hay en su mente porque solo existe este momento. Cuando usted se sienta que está esperando algo o a alguien, rompa con eso y vuelva su atención al momento presente. Viva ese momento y disfrute de su ser. Si usted está presente, no necesita esperar nunca más. Así pues, la próxima vez que alguien diga: “disculpa por tenerte esperando”. Usted puede contestar: “Todo esta bien, no estaba esperando. Solo estoy aquí disfrutando de mi ser. “

Capítulo 4. Usando y abandonando la Negatividad.
Deje que los pensamientos negativos sean combustible para su despertar.

Las emociones negativas que se repiten a veces contienen un mensaje. Cualquier cambio que usted realice, si tienen que ver con su trabajo, o con sus relaciones o sus alrededores, son en última instancia solamente cosméticos a menos que se deriven de un cambio en su nivel de conciencia. Cuando usted alcance cierto grado de presencia, usted no necesitará más la negatividad que le diga que hacer en cada situación. Pero mientras la negatividad está ahí, utilícela como una especie de señal que le recuerde a estar más presente.
Intente esto:

*Cada vez que sienta que la negatividad surja dentro de usted, ya sea causada por un factor externo, un pensamiento o incluso, nada en particular solo este consciente de, mire en él como una voz diciendo: “Atención. Aquí y ahora. Despierte. Salga de su mente. Esté presente. “

* Sienta como usted mismo se convierte en transparente, sin la solidez de un cuerpo material. Ahora permita que lo que usted está reaccionando negativamente, como el ruido de la alarma de un coche, el perro que ladra, el tráfico – a todo eso déjelo pasar a través de su cuerpo transparente. Así ya no estará golpeando una “pared sólida” dentro de usted.

* Conviértase como en un lago profundo. La situación externa de su vida, pase lo que pase allí es como la superficie del lago, a veces tiene calma, a veces esta áspera y otras ventosa. El fondo del lago, sin embargo, esta siempre imperturbada. Usted es el lago entero, no solo la superficie. Practique estar en tacto con su propia profundidad, que absolutamente siempre está en calma.

Capítulo 5. Disolviendo el Dolor-Cuerpo
Observe el dolor-cuerpo

El dolor-cuerpo no quiere que usted lo observe directamente. El momento en que usted observe el dolor-cuerpo, cambie su atención a la energía que esta dentro de usted y sienta como fluye, así la identificación se rompe. Ejemplo: “Frote sus manos por unos segundos, después póngalas hacia arriba, puede sentir como empieza un cosquilleo en sus palmas y una sensación de calor, esa es la muestra de cómo fluye la energía dentro de usted”. Una dimensión más alta de la conciencia llega. Se llama Presencia. Usted ahora es el testigo o el vigilante del dolor-cuerpo.

Aquí están tres maneras de observar y de disolver al dolor-cuerpo:

* Cuidado con cualquier signo de infelicidad en usted mismo o en cualquiera de sus formas-que puede ser el despertar del dolor del cuerpo. Esto puede adoptar la forma de irritación, la impaciencia, un sombrío estado de ánimo, un deseo de lastimar, ira, enojo, depresión, una necesidad de tener algún drama en su relación y así sucesivamente. Observe al dolor-cuerpo en el momento en que despierta de su etapa inactiva y cambie su atención a la energía que esta dentro de usted y sienta como fluye, así la identificación se rompe. Puede usar el ejemplo anterior.

* Observe la resistencia dentro de usted. Observe el archivo adjunto a su dolor. Esté muy alerta. Observe el placer peculiar que usted deriva cuando es infeliz. Observe la compulsión para hablar o para pensar de ella. La resistencia cesará si usted la hace consciente.

* Centre la atención en el sentimiento negativo dentro de usted. Sepa que es el dolor-cuerpo. Acepte que está allí. Ahora no piense en él- no deje que la sensación le de vueltas en el pensamiento. No se juzgue fuera de él. Permanezca presente, y continúe siendo el observador de qué está sucediendo dentro de usted.

Capítulo 6. Rompiendo libremente el Dolor-Cuerpo
Acepte cualquier momento tal y como es.

No trate de ser libre. No busque la paz. No busque ningún otro estado que el que se encuentran en la actualidad; de lo contrario, usted creará conflicto interno y resistencia inconsciente. En lugar, intente estos tres ejercicios la próxima vez que usted sienta el dolor-cuerpo cuando se presente:

* El momento en que usted acepte totalmente su infelicidad, se convierte su infelicidad trasmutándose en paz. Cualquier cosa que usted acepte le conseguirá completamente llegar allí, eso le llevará a la paz. Éste es el milagro de la entrega.

* Cuando usted acepte lo que es, cada momento es el mejor momento. Ésa es la iluminación.

* Usted no necesita engañarse a si mismo y decir que no hay nada malo con una desagradable o indeseable situación de la vida. Tal vez sea tiempo para que usted salga de ella. Si es así, usted puede reconocer plenamente que desea salir de ella. Entonces, reduzca su atención al momento presente mentalmente sin que etiquete de ninguna manera. Solo el estar presente en este momento. Después usted tome la acción y haga todo lo que pueda para salir de la situación.

Capítulo 7. La Eliminación del Tiempo
Conviértase en el vigilante de su mente.

La eliminación del tiempo de su conciencia es la eliminación del ego. Es la única práctica espiritual verdadera. Aquí están tres ejercicios para ayudarle a eliminar el tiempo.

* Permanezca fuera de la dimensión del tiempo tanto cuanto sea posible en su vida diaria. Conviértase amigablemente hacia el momento presente. Haga que en su práctica se retire la atención del pasado y el futuro siempre que no sean necesarios.

* Este presente como observador de su mente de sus pensamientos y emociones, así como sus reacciones en diversas situaciones. Esté por lo menos tan interesado en sus reacciones como en la situación o la persona que le causa a usted reaccionar.

* Utilice sus sentidos completamente. Sea donde usted se encuentre. Mire a su alrededor. Solo mire, no interprete nada. Esté consciente de la presencia silenciosa de cada cosa. Esté consciente del espacio que permite a todo ser. Escuche los sonidos; no los juzgue. Escuche el silencio debajo de los sonidos. Toque algo -cualquier cosa- y sienta y reconozca su Ser. Permita el “ser” de todas las cosas. Viva profundamente en el Ahora.

Capítulo 8. La respiración
Note el movimiento de su respiración dentro y fuera de su cuerpo.

Este es excelente objeto de meditación precisamente porque no es un objeto, no tiene ninguna forma. Cada vez que usted es consciente de la respiración, usted esta absolutamente presente. Use estos ejercicios de respiración para tomar conciencia de su espacio interior.

* Sea consciente de su respiración. Note su sensación. Sienta el aire moverse dentro y fuera de su cuerpo. Sienta cómo su pecho y su abdomen se amplían y contraen levemente con la entrada y salida del aire. Una respiración consciente es suficiente para hacer un poco de espacio donde antes estaba la ininterrumpida sucesión de un pensamiento tras otro.

* Respirar no es realmente algo que usted tiene que hacer conscientemente, solo atestigue mientras sucede. La respiración sucede por sí sola. La inteligencia dentro del cuerpo lo está haciendo. Todo lo que usted tiene que hacer es mirar lo que sucede. No hay ninguna tensión o esfuerzo implicado. Puede hacer una meditación guiada que lo lleve a una relajación consciente basada en la respiración.

* Tome dos o tres respiraciones conscientes. Ahora vea si puede detectar un sutil sentido de alivio que impregna todo el interior de su cuerpo. ¿Puede sentir su cuerpo desde dentro, por así decirlo? Sintiendo brevemente determinadas partes de su cuerpo. Sienta sus manos, luego los brazos, los pies y las piernas. ¿Puede sentir el abdomen, el pecho, el cuello y la cabeza? ¿Qué tal sus labios? ¿Hay vida en ellos? Luego tome conciencia de nuevo en el interior de su cuerpo como un todo.

Capítulo 9. Conectando con el propósito interno
Póngase en contacto con su propósito interno.

Para ayudarle a mantenerse conectados a su propósito interior, usted puede utilizar estas sencillas prácticas:

* Pregúntese: "¿Hay alegría, facilidad y ligereza en lo que estoy haciendo en mi vida laboral?" Si no hay, entonces el tiempo de esa labor esta cubriendo el momento actual, y la vida se percibe como una carga o una lucha.

* Si no hay alegría, facilidad o ligereza en lo que usted está haciendo, no significa necesariamente que usted necesite cambiar lo que está haciendo. Puede ser suficiente cambiar el cómo lo hace. “Cómo lo hace” es siempre más importante que “qué hace.” Vea si usted puede dar mucho más atención a la acción que al resultado que desea alcanzar.

* Dé su atención más completa a lo que el momento representa. Esto implica que también acepte completamente lo que es porque usted no puede dar toda su atención a algo y oponerse a ella al mismo tiempo.

Capítulo 10. El hacer del despertar
Haga diario actividades en un estado despierto.

La nueva tierra se plantea como más y más personas están descubriendo que su principal objetivo es llevar la luz de la conciencia en este mundo y de usar lo que hacemos como un vehículo para la conciencia. Aquí hay tres maneras de practicar "Su despertar".

* Sabiendo que es lo que se no se puede deshacer -porque hay cosas que son como son y no se pueden cambiar- usted dice sí a lo que es o aceptar lo que no lo es. Entonces, hace lo que tiene que hacer, sea cual sea la situación.

* Manténgase alerta, este presente con todo su ser, con cada célula de su cuerpo. Como usted lo hace, así está atrayendo una luz a la oscuridad. Esta es la llama de su conciencia.

* Habite en este estado de la aceptación por períodos largos y más largos cada día. En este estado, usted no crea más negatividad, no más sufrimiento, no más infelicidad. Viva en un estado de no resistencia, un estado de gracia y ligereza, libre de lucha. Cuando lo hace se deriva de ese estado y su Ser se convierte en un regalo para el mundo.

Eckhart Tolle. (fragmentos)